“Honjok”, el arte coreano de vivir en soledad

Honjok” es una palabra coreana que define a las personas solitarias. Por extensión, “honjok” se utiliza en la actualidad para dar nombre a un movimiento que cada vez tiene más adeptos. Personas que deciden vivir solas, aisladas, refugiadas en la tecnología, inmersas en las redes sociales.

Honjok

La soledad como acto de rebeldía

El movimiento “honjok” (tribus de uno solo) surgió en 2017 en torno a un grupo de jóvenes surcoreanos que empezaron a utilizar el hashtag #honjok para identificarse entre ellos. Compartían su amor por la soledad y desafiaban las normas sociales, porque rechazaban casarse y formar una familia.

Muchos jóvenes surcoreanos no soportan la presión social que les empuja a llevar una vida que no desean. Hay hombres que no quieren dedicar su vida a trabajar de lunes a domingo en una empresa. Y mujeres que no priorizan la maternidad por encima de todo. Muchos jóvenes surcoreanos, la mayoría mujeres, se están rebelando ante ese futuro. Y han encontrado en la soledad una vía de escape.
En medio de una sociedad cada vez más competitiva y estresante, la soledad se perfila como un refugio que da sentido a sus vidas. El estilo de vida surcoreano, hiperconsumista, con una estructura social muy jeraquizada y con un culto al colectivismo casi místico, asfixia a muchos jóvenes. ¿Su forma de rebelarse? Practicando el individualismo solitario, es decir, el “honjok”.

Vivir en soledad

Las empresas coreanas se adaptan al fenómeno “honjok”

Los jóvenes “honjok” viven en hogares unipersonales y realizan sus actividades en solitario, como ir al cine (honyeong), ir de compras (honsho) o beber alcohol (honsul). Según datos del Servicio de Información Estadística de Corea del Sur (KOSIS), el número de hogares unipersonales en 2019 alcanzó la cifra de 6.147.516, experimentando un crecimiento de un 18% desde 2015. Y se estima que esa cifra continúe subiendo.

Las empresas coreanas, poderosas instituciones dentro de la vida coreana, están percibiendo esta transformación social. Compañías como Samsung, LG, KIA, Hyundai,  Daewoo o Hankook no son ajenas al movimiento “honjok”. Muchas empresas ya han empezado a ofrecer productos y servicios dirigidos a los jóvenes “honjok”. Por ejemplo, hay cines que ofrecen butacas individuales separadas, restaurantes que reservan mesas para un único comensal o bancos que ofrecen tarjetas de crédito para hogares unipersonales. Y también muchos centros de ocio brindan experiencias individualizadas para los “honjok”.

Según publica el ICEX en su web, las empresas coreanas saben que en la actualidad la renta disponible de los hogares unipersonales es mayor que la renta de los hogares formados por tres o cuatro personas. Y las previsiones apuntan a que en 2030 el gasto de los hogares unipersonales alcance los 200 billones de won, unos 146.000 millones de euros.

Los supermercados y las empresas de comida a domicilio también se han sumado a esta tendencia, ofreciendo a sus clientes alimentos y bebidas en raciones individuales. De hecho, los pequeños supermercados – las omnipresentes tiendas de conveniencia – han doblado sus ventas en los últimos cinco años.

nuevo modelo social en Corea

El “honjok” está configurando un nuevo modelo social en Corea

En estos últimos años, la espectacular subida del precio de la vivienda (que ha crecido en Seúl un 50% desde 2017) y el distanciamiento social provocado por el covid-19 han acentuado aún más en muchos jóvenes surcoreanos su tendencia al aislamiento.

La nueva sociedad surcoreana empuja a la población juvenil a alejarse de las tradicionales pautas sociales. Los jóvenes “honjok” están configurado un nuevo modelo social, donde la soledad se está convirtiendo tanto en un pilar esencial como en un destino casi inevitable.

En un principio, el “honjok” nació como una respuesta espontánea a la frustración provocada por la presión social, pero poco a poco se ha ido convirtiendo en una forma de libertad. Cada vez más jóvenes surcoreanos encuentran en el aislamiento un estilo de vida donde pueden ser ellos mismos. Sin tener que responder a modelos que les resultan ajenos o sin tener que cumplir expectativas que les ahogan.

Honjok y soledad

El “honjok” llega a Occidente con un libro de la autora Francie Healey

Francie Healey es una psicoterapeuta estadounidense que comenzó a estudiar el fenómeno “honjok” hace unos años. Su investigación le llevó a publicar un libro al que tituló “Honjok: el arte de vivir en soledad”.

Healey considera que es muy importante entender que “estar solo es una elección; la soledad, no”. Identificar el sentimiento de soledad es el primer paso para aliviar la frustración de sentirse solo. Una soledad elegida no tiene por qué ser un estado emocionalmente doloroso. Una vez aceptada esta premisa, es importante poner en marcha pequeñas acciones que nos permitan socializarnos. Interactuar con otros reforzará nuestra autoestima y nos aportará confianza y seguridad. Francie Healey aconseja, por ejemplo, conectar online con personas que compartan nuestros gustos, adoptar una mascota o hacer voluntariados.

Según Healey, el apoyo mutuo es clave para el desarrollo personal y es un componente esencial del bienestar. Sin embargo, no siempre escogemos a las personas adecuadas. De hecho, cuando nuestras conexiones sociales son decepcionantes, esa frustración es lo que impulsa a muchas personas a adoptar un estilo de vida “honjok”.