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Reunión antes del viaje

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Ayer nos reunimos con Miguel Ángel Gimeno, uno de nuestros dos caminantes, para enseñarle a utilizar la herramienta de geolocalización que le hemos desarrollado en Quantic, la marca de Mediapost Group especializada en Business Intelligence. Ya queda menos para iniciar su aventura. A través de esa herramienta podremos seguir sus pasos cada día en la página web de Ideas Imprescindibles.

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Coaching, PNL y comunicación

Si pensamos en la forma en que nos desenvolvemos en la vida, nos encontramos con multitud de situaciones en las que el cerebro responde de idéntica manera: desde cómo procesamos la información, la estrategia de pensamiento interna, hasta la respuesta externa que tenemos. Las diferentes experiencias que hemos ido acumulando a lo largo de nuestra vida se van empaquetando en programas automáticos según la representación que nosotros nos hagamos de las mismas. Nuestras experiencias siempre son diversas, son nuestras representaciones las que las hacen iguales. Es decir “yo no tengo miedo a hablar en público, sino que tengo miedo a lo que me he representado” y esta representación hace que yo sienta temor en cada una de las experiencias en las que tenga que hablar en público. Y cada vez que tenga que expresar algo en público saltará una programación automática que puede ser de pánico, de huida o de parálisis.

Muchas veces funcionamos como autómatas inconscientes, repitiendo y repitiendo lo mismo, sin reflexionar en ningún momento sobre el impacto que nuestras actuaciones tienen sobre nosotros mismos ni sobre los demás, ni sobre su eficacia o validez para conseguir nuestros propósitos o metas. Esto ocurre porque desde nuestro nacimiento, nuestro cerebro y nuestras neuronas, según nuestra propia percepción del mundo y en base a nuestras experiencias y a la representaciones que nos hacemos de la mismas, van conformando una serie de programas que se disparan automáticamente de forma inconsciente ante diferentes situaciones. Muchas de estas programaciones son heredadas, estos programas no son ni buenos ni malos, en su momento
tuvieron sentido, existía un porqué, pero ahora puede que nos limiten, que nos desconecten de nuestro día a día y que nos impidan seguir avanzando. No hay nada malo dentro de nosotros, solo hay programaciones que algunas veces no sabemos manejar.

El Coaching & PNL (programación neurolingüística) es un viaje hacia la desidentificación de nuestros antiguos patrones de funcionamiento,
un pasaje para aprender a transformar nuestra neurología, a poner el foco hacia dentro. Nos ayuda a tomar consciencia de todos aquellos programas que hoy en día nos resultan ineficaces y a ir poco a poco reconfigurándolos, transformándolos en nuevas vías de actuación más saludables, más eficaces. Porque nosotros no somos estos programas y podemos aprender a funcionar de otra manera, abriendo así nuevas puertas a nuestra neurología. Resulta muy difícil cambiar cuando nos sentimos presos, cuando les atribuimos vida propia, creyendo que nosotros no tenemos ningún poder sobre ellos. Dice un antiguo proverbio indio: “si tus zapatos te aprietan al caminar suéltalos y si aún así te siguen apretando, siempre puedes comenzar a caminar descalzo”.

Nuestra transformación comienza por recuperar nuestro poder, por cuestionar nuestros programas de funcionamiento que nos desgastan y deshacernos de aquellos que ya no nos sirven. El primer paso para poder cuestionar nuestros programas es mirar hacia dentro. A través del neuroaprendizaje podemos darnos cuenta de que las configuraciones de nuestro cerebro son fruto de nuestras experiencias, que nuestro cerebro altera o define la percepción del
objeto y que nuestra estructura mental es la que crea nuestros límites. Y esto solo es posible cuando la persona se centra en sí misma, cuando comienza a poner su atención en su neurología. Aprender a conocernos, a saber cómo funcionamos es nuestro primer reto, ya lo decía el Oráculo de Delfos: “conócete a ti mismo”, y éste es primer escalón hacia nuestra evolución.

Artículo escrito por Nuria Sáez Lahoz, Socia fundadora de inCRESCENDO
Publicado en el nº 8 de la revista Ideas Imprescindibles

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Un paso más en la evolución

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En los tiempos que corren la tecnología inunda nuestras vidas, la ley de Moore, que expresa que aproximadamente cada dos años se duplica el número de transistores en un circuito integrado, continúa cumpliéndose más o menos rigurosamente y aumenta la capacidad de procesamiento disponible, cada día nuestra vida se complementa con nuevos hábitos tecnológicos que prometen hacernos la vida más confortable (otro debate, quizás mucho más extenso es si lo consiguen o no). Gran parte de estos avances han sido ideados por los grandes pensadores de nuestra época, genios en muchos casos, que en algunos casos ya comienzan a peinar canas, dejando atrás la sensación de inmortalidad con que la juventud nos embarga. En esta encrucijada vital y con millones de dólares disponibles para invertir, se han puesto manos a la obra para abordar el siguiente paso evolutivo; pero esta vez no se espera que una mutación aleatoria que nos haga más eficaces desde un punto de vista biológico, y por lo tanto, más capaces para adaptarnos mejor a nuestro entorno, al más puro estilo Darwiniano, en este momento pretendemos dirigir concisamente este paso evolutivo a través de la biotecnología, la nanotecnología, la genética y todas las ciencias relacionadas. Empresas como Apple, Google y Facebook, gigantes tecnológicos de nuestro tiempo, abren divisiones especializadas e incorporan a las mentes más brillantes en sus respectivos campos. Las afirmaciones son asombrosas: “La raza humana llegará en pocas décadas a ser capaz de vivir cerca de 500 años”, después de recopilar datos sobre nuestro comportamiento durante tantos años, realmente no desean que desaparezcamos de la faz de la tierra.

¿Estará esta tecnología disponible para todos los seres humanos o solo disponible para unos pocos elegidos con la capacidad económica de acceder a ella? Sin duda, en un primer momento, solo unos pocos elegidos podrán evolucionar de este modo, pero como muchos avances poco a poco se convertirá en una herramienta accesible para todos. La promesa de mejora en nuestra calidad de vida es inimaginable, seremos capaces de predecir enfermedades y ponerles remedio en breves periodos de tiempo atacando la raíz del problema liberando sustancias en zonas específicas, podremos desarrollar nuestro potencial intelectual apoyándonos en complementos integrados en nuestro cuerpo y retrasaremos el envejecimiento celular para hacer nuestras vidas más duraderas. ¿Pero todo ello a qué precio?

No está lejano el día en que la capacidad de la inteligencia artificial supere la capacidad de la mente humana, en cuanto ese momento se convierta en realidad tendremos en nuestro horizonte uno de los mayores retos que afrontaremos como especie; conseguir utilizar las bondades de los nuevos avances sin destruirnos a nosotros mismos. Reto que hemos afrontado con escaso éxito en los tiempos precedentes, como por ejemplo el correcto uso de la energía nuclear. Conseguir una nueva era donde los seres humanos vivamos más y en mejores condiciones es sin duda una promesa apetecible para todos, pero debemos conseguir que la realidad no supere a la ficción y hemos creado mucha ficción sobre este tema.

 

Artículo escrito por Marcos Rojo Rodríguez, Responsable del Dpto. Innovación y Tecnología de Mediapost de Mediapostgroup
Publicado en el nº 8 de la revista Ideas Imprescindibles

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Sugatra Mitra y el experimento del agujero en la pared

 

Sugatra Mitra es un profesor nacido en Calcuta (India) que actualmente reside en Inglaterra, donde imparte clases de Tecnología aplicada a la Educación en la School of Education, Communication and Language Sciences de la Universidad de NewCastle.

En 1999 llevó a cabo un experimento que tuvo una gran repercusión dentro de la comunidad educativa mundial. El experimento, conocido como “The Hole in the Wall” (El agujero en la pared), consistía en analizar el efecto que tendría sobre la educación de los niños el manejo de un ordenador conectado a Internet situado en plena calle. Sugatra Mitra pidió que hicieran un agujero en un muro de una calle del barrio pobre de Kalkaji, en Calcuta, próximo a la escuela infantil donde impartía clases. En el agujero colocó un ordenador y todos los niños que pasaban por allí podían utilizarlo libremente.

Partiendo de la hipótesis de que los niños no necesitarían disponer de ningún conocimiento previo para utilizar un ordenador, Sugatra Mitra estaba convencido de que los niños del barrio de Kalkaji, que no asistían a ninguna escuela y solían pasar el día jugando descalzos en la calle, podrían aprender numerosas materias simplemente utilizando un ordenador conectado a Internet.

Tras meses de investigación, los resultados del experimento fueron espectaculares: los niños, pese a que algunos jamás habían asistido a una escuela, demostraron una capacidad asombrosa para utilizar los ordenadores y aprendieron numerosas materias. Incluso los niños que ni hablaban ni leían inglés fueron capaces de navegar por webs en inglés y acceder a películas, vídeos y contenidos de todo tipo.

Sugatra Mitra repitió el experimento en otras zonas de la India rural, incluso en otros países como Camboya. A lo largo de los siguientes años otros  investigadores también lo desarrollaron en zonas pobres de numerosos países repartidos por todo el mundo y siempre con idénticos resultados.

Los agujeros en la pared del profesor Sugatra Mitra son un claro ejemplo de las infinitas posibilidades que ofrece un ordenador o un móvil conectado a Internet en el campo de la educación.

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La revista Ideas Imprescindibles será trimestral

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A partir del mes de marzo la revista Ideas Imprescindibles se publicará cada tres meses, en vez de cada cuatro meses, como sucedía hasta ahora. El objetivo es acercar a los lectores los contenidos que publican nuestros colaboradores con una frecuencia mayor.

El próximo número será la edición número 9 y contendrá artículos de nuevos colaboradores. Los responsables de la revista también han configurado una nueva estructura de contenidos en torno a los siguientes temas: Economía, Vida Saludable, Educación, Medios, Ciencia, Conciencia, Medio Ambiente, Solidaridad, Tecnología, Empresa y Cultura.

Sobre el individualismo ético

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Cuando observo los síntomas de la, así llamada, “crisis económica”, me doy cuenta de que se confunden los síntomas con el origen de la situación, no es extraño, es, de hecho, una actitud común y extensible a otros aspectos de la vida en la consciencia humana contemporánea. Desde mi punto de vista, lo que viene ocurriendo, no ya desde hace unos pocos años, sino desde hace décadas, no es, precisamente, una “crisis económica”.

Del mismo modo podría decir, que no concibo “la felicidad” tal y como nos la presenta la imaginería mediática, la vida es lo suficientemente compleja y rica en matices como para que una idea unilateral, homogénea y masiva de la felicidad pudiera justificar su devenir, el devenir de la vida. No relaciono estos conceptos (crisis económica y felicidad) de modo casual, observo una estrecha interacción entre ellos, tanto funcional como simbólica, y, la nada inocente gestión que se hace de los mismos nos está conduciendo a un estado de letargo o “desesperación sostenible”, en términos anímicos, de desequilibrios sociales y degradación ambiental insostenibles.

La aparente extrañeza que pudiera producir esta relación se vería rápidamente desactivada con sólo dar un paseo por una ciudad cualquiera de Europa, por cualquiera de sus calles comerciales, repletas de imágenes y reclamos en los que se percibe una invitación sugestiva a la evasión consumista, o también, asomándose a las estadísticas que recogen el ingente consumo de medicamentos estupefacientes. Por poner dos ejemplos.

Pienso que el sentido de la vida es la experiencia de la vida. La vida es una propuesta de experiencia: proposición y experiencia como límites y fundamento al mismo tiempo, en presente, de la consciencia, desde los que afrontar los retos de la vida. Es una posición de coraje, sin duda, pues supone abandonar toda creencia o prejuicio en el que hubiéramos podido sostener cualquier garantía de seguridad.

La poesía ha reconocido la vida como una etapa del gran viaje, desde hace cientos de años. En nuestra época el viaje no puede asegurarse más allá de las certezas que cada cual, individualmente, pueda vislumbrar desde el ejercicio de su propia iniciativa, lo que nos indica un sentido esencial de nuestra experiencia de la vida: desarrollar “el ser de iniciativa” que nos trajo a este mundo, que nos sostiene durante el viaje, y que nos revela su presencia cada vez que nos percibimos en estado de carencia, aislados o faltos de libertad. “El ser de iniciativa” que propone todas las preguntas y que, de de vez en cuando, nos regala respuestas.

Desde esta perspectiva no es posible comportarse como un creyente, como disposición general del ánimo, únicamente el futuro nos indica las metas, más allá de las condiciones dadas, pues sólo desde la aspiración del futuro son reconocibles los ideales.

Los ideales, que no son tan superficiales como para que la, así llamada, realidad, los condicione o satisfaga. Esto quiero decir, también, que la experiencia anímica no está sujeta de un modo determinado al carácter perecedero de los sucesos exteriores, y, que los ideales tienen una vida independiente, una entidad que trasciende la naturaleza y el tiempo. Si no, no serían ideales.

Podríamos proponernos, tal vez fuera necesario, un ejercicio de observación sobre la idea de “crisis económica” desde un “horizonte de ideales” y desde el ejercicio del “ser de iniciativa”, pues lo que manifiesta esta situación es el modo tan abstracto en el que experimentamos la realidad espiritual de la existencia. Quiero decir, que cuando pensamos en economía desaparecen las consideraciones éticas en relación al comportamiento humano, esta ausencia configura el “carácter peculiar” de la vida económica y social en nuestro tiempo: una vida económica carente de ideales y sin sujeto responsable (trascendente).

La evolución de la economía no puede desvincularse de las consideraciones éticas, si pensáramos en cualquier cosa que pudiera representar un valor, esa simple consideración sería, de hecho, un juicio ético. Por lo tanto, para nombrar la actual situación social no debiéramos apelar a otros términos que aquellos que nos remiten a la idea de una “crisis cultural-espiritual”, o, dicho de otro modo, la vida cultural no se ocupa lo suficiente en la realidad económica.

El desafío consiste en trascender la visión dogmática del determinismo materialista sobre el comportamiento económico, advertir los intereses ocultos que mueven las formulaciones relativas a las leyes del mercado, la maximización del beneficio, y todos aquellos conceptos que nos alejan de la verdadera experiencia económica.

Tenemos que pensar e imaginar la realidad económica como una experiencia humana fundada en la decisión individual consciente y libre: en el libre reconocimiento de la propia necesidad, de la necesidad del prójimo. Pensar en la humanidad necesitada como un todo.

El inicio de una nueva época, un camino hacia la prosperidad genuina, aquella que llegará a manifestar los incalculables dones de los que somos portadores los seres humanos, las facultades creadoras por la cuales aspiramos dar cuerpo a un inédito “nuevo orden social”.

 

Artículo escrito por Mikel Vázquez Eguskiza, Director de Identidad Corporativa Triodos Bank
Publicado en el nº 8 de la revista Ideas Imprescindibles

¿Qué es y para qué sirve la meditación?

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Cada vez más personas practican la meditación. Personalidades como Steve Jobs, David Lynch, George Harrison, Richard Gere, Gwyneth Paltrow, Clint Eastwood, Jennifer Aniston o Alanis Morrissette son o fueron meditadores expertos. Muchas compañías punteras como Google ofrecen programas de meditación para sus empleados e incluso la meditación se practica dentro del ejército de Estados Unidos. ¿Pero la meditación es una practica realmente beneficiosa o se trata sólo una moda pasajera?

Para las mentes más abiertas, la meditación es una práctica milenaria que permite dominar la mente y al mismo tiempo alcanzar un estado de conciencia plena. Para los más racionales, la meditación es una técnica que reduce el estrés y aumenta el bienestar general.

No se conoce con exactitud el origen histórico de la meditación pero se cree que surgió hace más de 5.000 años, en la India, dentro de la tradición védico-hinduista, y en concreto dentro del movimiento ascético que conocemos como yoga. Las religiones posteriores -budismo, cristianismo, la tradición cabalística judía o el sufismo musulmán- profundizaron en las prácticas meditativas, conscientes de sus efectos beneficiosos.

La introducción de la meditación en Occidente se debe sobre todo a la labor evangelizadora de figuras como Swami Vivekananda (1863-1902), Paramahansa Yogananda (1893-1952), Jiddu Krishnamurti (1895-1986) y Swami Vishnudevananda (1927-1993), que viajaron desde la India hasta Estados Unidos para dar a conocer la meditación al mundo occidental.

Hasta la década de los setenta, la meditación siempre estuvo ligada al plano religioso-espiritual, pero como consecuencia del trabajo de investigación de médicos, psiquiatras y psicólogos como el norteamericano Jon Kabat-Zinn, la meditación también empezó a introducirse con resultados muy positivos en los tratamientos a pacientes que sufrían estrés, ansiedad o depresión. Surgió así lo que conocemos como “Mindfulness”. El propio Jon Kabat-Zinn, creador del Mindfulness, lo define como “prestar atención de forma intencionada al momento presente, sin juzgar”. El Mindfulness es una disciplina, alejada de toda vinculación espiritual, que se basa en el método científico, es decir, en la observación sistemática, la medición y la experimentación.

Esta nueva visión de la meditación ha facilitado una mayor comprensión por parte de las mentes occidentales, más pragmáticas y escépticas que las mentes orientales, y ha sido clave para su expansión dentro de sectores tan influyentes como la alta dirección, la cultura o el deporte de élite.

¿Pero cuáles son realmente los efectos de la meditación? ¿Por qué cada vez son más los médicos que la recomiendan y son más las personas que la practican en todo el mundo?

A continuación enumeramos diez beneficios que han sido demostrados a través de estudios científicos.

  1. Ayuda a aumentar la atención. La meditación incrementa nuestra capacidad para estar atentos y nos ayuda a centrarnos durante más tiempo en una tarea.
  2. Fortalece el sistema inmunológico. La práctica de la meditación eleva nuestro número de leucocitos y linfocitos, las células de la sangre que ayudan a luchar contra los virus y las bacterias.
  3. Reduce el impacto emocional del dolor. Las personas que meditan toleran mejor el dolor, porque las áreas de sus cerebros que responden al dolor se muestran menos activas.
  4. Relaja. La amígdala, el conjunto de neuronas responsable de la gestión del miedo, la ansiedad y el estrés, es más pequeño entre los meditadores. Esta circunstancia provoca una notable reducción de los niveles de estrés.
  5. Reduce en un 50% la posibilidad de sufrir un ataque cardíaco. Los enfermos coronarios que practican meditación sufren la mitad de accidentes cerebrovasculares que aquellos que no la practican. Además la meditación reduce la hipertensión y los niveles de colesterol.
  6. Aumenta el grosor del cerebro. La meditación incrementa el volumen de materia gris en áreas relacionadas con la regulación de las emociones y el autocontrol, aumenta el grosor cortical en áreas relacionadas con la atención y refuerza la región del cerebro central (cingulado anterior) que regula el dolor.
  7. Retrasa el envejecimiento. Los meditadores muestran una mayor actividad de la enzima telomerasa, encargada del mantenimiento de los extremos de los cromosomas –los denominados telómeros –, lo que redunda en un retraso del envejecimiento celular.
  8. Aumenta tu autocontrol. La meditación ayuda a gestionar emociones negativas como la ira. Los meditadores tienen una mayor capacidad para encontrar el equilibrio y para mantener la calma en situaciones de estrés.
  9. Mejora tu vida social. La meditación fomenta la actividad de las neuronas espejo, lo que revierte en una mayor capacidad para sentir empatía y favorecer la creación de vínculos sociales. Además reduce sensaciones como la soledad y la angustia.
  10. Potencia la creatividad. La meditación genera claridad mental y emocional, despeja la mente y mejora la capacidad de concentración. Algunos meditadores aseguran que durante la meditación experimentan revelaciones e inspiraciones.

 

El Hombre Mas Feliz del Mundo – Que Es La Meditacion En Terminos Simples

 

Artículo escrito por Jesús Vázquez, Director Creativo de Materiagris
Publicado en el nº 8 de la revista Ideas Imprescindibles

Creatividad supraconsciente: dejarnos enseñar por nuestra mente creadora

Para mí hablar de creatividad es hablar de honestidad, la parte más incorrupta y pura del ser, la infancia, la sabiduría original. Sólo hay que mirar a la infancia, observar los juegos de un niño, sus dinámicas y procesos, para saber que todos somos verdaderos artistas cuando somos niños. Esa capacidad de crear, de imaginar, de superar obstáculos.

Un niño es capaz de convertir una piedra en un superhéroe, una caja de cartón en una nave espacial. Un niño es capaz de dibujar una maraña de líneas y explicarte que está dibujando a Dios. Pero ¿qué sucede al hacernos mayores? ¿Qué pasa cuando un niño entra en una escuela, en el sistema, en el camino marcado para su evolución. El niño comienza a “aprender”, marcada una clara dirección de donde está lo correcto y lo incorrecto, a veces hasta le piden colorear dentro de un límite muy concreto “sin salirse de la raya”. Entonces ¿dónde queda su capacidad de salirse de la raya?, ¿dónde queda su propia creatividad? ¿dónde queda su propia manera de hacer las cosas? ¡A nadie le importa!

La educación nos adoctrina estricta-mente con disciplinas académicas en un esfuerzo por ejercitar diariamente el lado izquierdo de nuestro cerebro. Este lado será el que nos haga productivos y perfectos participantes de una sociedad a la que debemos “pertenecer” si no queremos caer en el doloroso vacío de la exclusión. El sistema está diseñado de una manera directiva y estricta donde todo lo que no adquiere la capacidad de resolver problemas académicos y ajustarse a las expectativas externas y a los resultados esperados, “no sirve”. O aprobamos o suspendemos.

¿Cuántos niños que no son buenos académicamente sienten que realmente “están suspendidos”? ¿Hay alguien que les diga que si no tienen el talento de estudiar podrían tener otro talento? ¡No! Si no te adiestran, no vales, no encajas, no sirves a la sociedad. Pero, ¿cómo servir de otra manera? ¿Cómo descubrir tu verdadero talento? Quizás muchos creemos estar realmente “suspendidos” en este aspecto, tan desconectados de lo que sentimos, que no sabemos quienes somos o donde colocarnos ordenadamente dentro de esta extensión infinita que nunca atisbamos.

¿Podemos decidir qué dibujo hacer y cómo colorearlo?… ¡NO! La creatividad es la gran excluida del sistema. Existe pero la mayoría no quieren abrazarla. El miedo a salirnos de la raya nos lleva a cerrar el camino. A cerrar las posibilidades o dones infinitos en cada ser humano, y por lo tanto a la pertinente frustración. Creo que necesitamos cambiar el foco de atención, hemos estado demasiado tiempo utilizando, valorando y ejercitando sólo una parte del cerebro y por lo tanto la otra ha quedado atrofiada. Ahora ha llegado el momento de quitarse la escayola, darse cuenta que tenemos todos los músculos inmóviles, y ponerse manos a la obra para fortalecer y engrandecer esa otra parte de nosotros; nuestra CREATIVIDAD.

La sabiduría de la mente debe unirse a la sabiduría del cuerpo. LO CONSCIENTE da lo INCONSCIENTE. ¿Sólo lo que se ve importa? ¿Y lo invisible? En las antiguas civilizaciones, en el origen, nuestros ancestros de las cavernas, en la Grecia antigua, todos sabían que la creatividad llegaba a través de un “espíritu divino”. Crear era rezar. ¿Qué ha pasado? ¿En que momento creímos que el ser humano podía tener la potestad cómo para ser más grande que el propio universo? Todos los creadores describen el proceso creativo cómo “algo más grande que te posee”, sin que tu puedas evitarlo “algo te toma”.

Un fluir de ideas, imágenes, música, poesía…Sea cual sea la herramienta, cuando comienzas el proceso creativo algo que sabe más, te utiliza cómo vehículo. Este es el RETO. No podemos controlarlo. El arte nos conecta con la capacidad de entrega, la capacidad de “ser tomados”. Un artista no está usando su intención para su propio beneficio, un artista está siendo “tomado” por una realidad que necesita hacerse manifiesta a través de un cuerpo. ¿Podemos entregarnos a esta ilógica, inmedible, incontrolable realidad? ¿Cómo entregarnos a lo desconocido sin miedo a desviarnos del camino por donde todos caminan? ¿Qué es esa fuente de donde los genios dicen recibir la inspiración o el impulso creativo? ¿Cómo acceder a esa fuente? ¿Cómo relacionarnos con esta fuente sin creer que vamos a perder la cabeza?
C. G. Jung utiliza el término SUPRACONSCIENCIA para definir esa capacidad intangible que nos dirige, esa fuente de inspiración, ese impulso que nos toma.

Algo que nos mueve tanto emocional, racional o instintivamente. Esa parte que dirige nuestro pulmón sin que nosotros hagamos nada para querer respirar. Esa capacidad que tiene el cerebro de conectarse con una sabiduría universal, que está estrechamente ligada con la intuición. Para mí, la CREATIVIDAD SUPRACONSCIENTE es una experiencia que debemos encontrar si queremos rescatar la pureza original del artista que todos fuimos y seremos.


Artículo escrito por Cecilia Rius Canal, Artista y Canalizadora
Publicado en el nº 8 de la revista Ideas Imprescindibles

Responsabilidad Individual

Responsables, nosotros mismos

Responsabilidad Individual

 

Fue el magnífico novelista estadounidense Henry Miller el que dijo: “Somos nosotros mismos los que creamos nuestro destino cada día…La mayoría de los males que padecemos son susceptibles de ser achacados a nuestro propio comportamiento”

No debería haber duda alguna de que somos los autores fundamentales de la mayoría de nuestros problemas y desgracias. Las consecuencias que estamos experimentando son debidas a nuestra propia conducta, pero somos demasiadas personas quienes intentamos echarle la culpa a otros. A menos que nos demos cuenta de que somos nosotros los que estamos creando nuestros propios problemas, tendremos que seguir pagando por nuestros actos, una y otra vez.

Al enfrentarnos ante cualquier apuro que tengamos, será sabio que antes que nada nos señalemos a nosotros mismos con nuestro dedo. Muchos de los problemas que tenemos en la actualidad son resultado de decisiones que tomamos o de actos que realizamos en el pasado. Y muchos de los problemas que experimentaremos en el futuro serán debidos a decisiones que tomaremos o a acciones que ejecutaremos hoy o mañana.

Traspasar la culpa no funcionará. Inicialmente es mucho más fácil, pero a largo plazo no nos aportará nada positivo echar la culpa a la gente, a las cosas o a los acontecimientos, raramente, si es que lo hace alguna vez, solucionará nuestros problemas porque su eliminación depende de nuestra voluntad para ser responsables de haberlos ocasionado, y luego de hacer algo al respecto.

Cuando dejemos de echar la culpa de nuestros problemas al resto del mundo ganaremos poder y control sobre nuestra vida. Seamos responsables de los problemas en todas las áreas de nuestra vida. Seamos responsables –no las circunstancias ni la gente– de nuestros problemas. Debemos ser duros con nosotros mismos y amables con todos los demás, porque sólo así tendremos una oportunidad de identificar la causa de nuestros problemas.

No somos seres desvalidos que nos encontramos sujetos a fuerzas oscuras y misteriosas. La próxima vez que nos descubramos quejándonos de un problema en la empresa o con nuestra pareja, comencemos a pensar en primer lugar por el grado de responsabilidad que puedo tener sobre él y es muy posible que seamos igual de responsables –sino más– que nuestro compañero de trabajo o pareja.

Sólo desde el convencimiento de que tenemos mucho más control de nuestros problemas de lo que creemos y decimos, tendremos la voluntad para solucionarlos.

 

Artículo escrito por Ignacio Pi, responsable global de Mediapost Group
Publicado en el nº 8 de la revista Ideas Imprescindibles

Mediapost colabora con la Fundación Hay Derecho

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Ante la crisis de las instituciones en nuestro país y la extensión de la corrupción, la misión de la Fundación “¿Hay Derecho?” se orienta, con un marcado acento regeneracionista, a promover acciones, proyectos e iniciativas para: la defensa del Estado de Derecho en España y la mejora de nuestro ordenamiento jurídico y nuestras instituciones.

La Fundación “¿Hay Derecho?” nació en 2010 como un blog formado por unos cuantos juristas. El espíritu que les animaba era básicamente crítico y fundamentalmente jurídico: denunciar la degeneración del Estado de Derecho desde la perspectiva de un jurista que ve cómo las herramientas de que depende la conservación de aquél se están desmoronando.

Hasta el 30 de octubre están abiertas las candidaturas para el I Premio Fundación ¿Hay Derecho?, el galardón con el que premiar la defensa de valores como la lucha contra la corrupción y la defensa del Estado de Derecho. La ciudadanía está llamada a participar tanto votando como proponiendo a los candidatos. Los cinco primeros pasarán a ser tenidos en consideración por un jurado formado por miembros de las diferentes organizaciones con las que la Fundación tiene un acuerdo de colaboración. Se pueden consultar las bases completas aquí.

 

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