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Sobre las oportunidades

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Hay demasiada gente que dice que no hay suficientes oportunidades en el mundo actual. No es verdad. Es una excusa que utilizan las personas que no quieren pagar el precio correspondiente o que sólo quieren seguir con la rutina que tenemos establecida en la vida. Es mucho más fácil quedarse sentado y hablar de la falta de oportunidades que detectar algunas y hacer algo con ellas. El tiempo que muchas personas invierten en quejarse de la falta de oportunidades es el mismo que otros utilizan para aprovechar aquellas que han detectado. En los países desarrollados las oportunidades son «casi tan escasas» como el agua,la tierra ó el aire. De hecho, hay más oportunidades hoy de las que jamás hubo antes.

La oportunidad llama a nuestra puerta con mucha más frecuencia de lo que la mayoría de la gente quiere admitir, pero ellas ni siquiera las ven. Y si lo hacen, no las aprovechan. Si realmente queremos que la puerta de la oportunidad se abra ante nosotros tenemos que hacer lo que nos corresponda para abrirla. A la oportunidad la acompaña la responsabilidad, y aprovechar cualquier oportunidad exigirá tiempo y esfuerzo.

La gente que tiene éxito es capaz de detectar una oportunidad y sabe la manera de aprovecharla. La suerte, muchas veces, juega un papel importante, y estar en el lugar adecuado en el momento adecuado no es suficiente, sino que hay que estar preparado para actuar cuando tengamos la oportunidad, ya que ésta no lo hará por sí sola.

Con la mayoría de las oportunidades, tendremos que actuar con muchas rapidez y eso implica estar preparado ante ellas. Deliberar durante demasiado tiempo es una equivocación que muchos hemos cometido porque esperamos a que se presenten «circunstancias ideales» que jamás aparecen. Ciertas oportunidades llaman a la puerta más de una vez, pero otras muchas no. Si esperamos demasiado algunas de ellas dejarán de serlo porque otros las habrán aprovechado.

Hay oportunidades pequeñas y grandes, pero aprovechemos ambas ya que las primeras, en muchas ocasiones, nos conducen a las segundas. Tenemos, como escribía al principio, cientos de oportunidades interesantes y excitantes a nuestro alrededor. Helen Keller, una de las mujeres más fascinantes de todos los tiempos, decía que: «Cuando la puerta de una oportunidad se cierra, otra se abre. A menudo nos quedamos mirando durante tanto tiempo a la puerta cerrada que no vemos la que se acaba de abrir».

Olvidemos las oportunidades que perdimos y concentrémonos en las que tenemos ante nosotros en nuestro presente y en las muchas ocasiones en las que la oportunidad llama a nuestra puerta,la pregunta que debemos formularnos es: ¿con qué frecuencia estamos preparados para escucharla?

 

Artículo escrito por Ignacio Pi, responsable global de Mediapost Group