5 movilizaciones sociales que cambiaron la historia


A veces una movilización callejera acaba desencadenando una cadena de acontecimientos que pueden llegar a cambiar la historia. Son numerosos los casos que demuestran esta afirmación. Vamos a repasar cinco movilizaciones sociales cuya repercusión fue tan decisiva que llegaron a cambiar por completo el curso de la Historia.

Pie de foto: Marcha sobre Washington en el Monumento a Lincoln. Fuente: Wikipedia

Toma de la Bastilla, París. 14 de julio de 1789

El 12 de julio de 1789 unas tres mil personas se congregaron en los jardines del Palais Royal para protestar por la destitución por parte del rey Luis XVI de su ministro de finanzas, Jacques Necker, un político cuyas ideas habían despertado unas enormes expectativas entre el pueblo. Aquella manifestación multitudinaria, escenificada con banderas negras, abrigos negros y sombreros negros, recorrió las calles de París. Los manifestantes, que gritaban por primera vez palabras como “libertad”, “nación” o “constitución”, consideraban la destitución de Necker un acto despótico por parte del rey Luis XVI. La tensión social se sumó al clima de frustración reinante provocado por las pésimas cosechas, que habían aumentado dramáticamente el número de mendigos que deambulaban por la ciudad. Ante el riesgo de nuevas revueltas, Luis XVI decidió movilizar a las tropas para crear un cordón de seguridad en torno a la capital. En el amanecer del martes 14 de julio, empezó a correr el rumor de que el Hotel de los Inválidos, un hospital militar situado en el oeste de la ciudad, se habían escondido unos 30.000 fusiles y 12 cañones. En pocas horas, el edificio fue asaltado por una muchedumbre enfurecida, que se adueñó del armamento. Poco después, miles de hombres se dirigieron en busca de pólvora a la plaza de la Bastilla, donde se situaba una fortaleza militar. A las 5 de la tarde, el gobernador Launay ordenó abrir las puertas de la fortaleza y la guarnición se rindió. Aquella gesta del pueblo llano alumbró los acontecimientos que acabaron conociéndose como la Revolución Francesa y que se convirtieron en un símbolo de libertad para todo el mundo.

Pie de foto: Arresto del marqués de Launay. Fuente: Wikipedia


Marcha de la Sal, India, 1930

Mahatma Gandhi, el líder del movimiento de liberación de la India, encabezó una marcha de casi 400 kilómetros, desde Sabermanti, la ciudad donde se encontraba su retiro religioso hasta Danda, una localidad de la costa del mar Arábico. Aquella movilización se conoció como la Marcha de la Sal y su objetivo era denunciar el monopolio que ejercía en la India el gobierno británico sobre la explotación de las minas de sal. Como no podía ser de otra forma, Gandhi organizó la protesta de una manera totalmente pacífica. Su marcha se convirtió en un acto de desobediencia civil que desafió al todopoderoso Imperio Británico. Gandhi fue arrestado y puesto en libertad meses después, al mismo tiempo que el virrey, la representación del rey Jorge VI en la India, reconocía el derecho de los indios a explotar los recursos salinos. Aquel suceso afianzó la voluntad de Gandhi de forma férrea y continuó luchando por la independencia de su país. La noticia de aquella Marcha de la Sal corrió por todo el planeta y generó una ola de simpatía hacia el movimiento independentista de Gandhi. Sin embargo, aún tendrían que pasar dieciocho años hasta que la India alcanzara su independencia.

Pie de foto: Gandhi en la marcha de la sal, marzo de 1930. Fuente: Wikipedia

Marcha sobre Washington, 1963

El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King pronunció ante unas 300.000 personas su famoso discurso “I have a dream” al término de una manifestación pacífica convocada en Washington bajo el lema “Empleo, justicia y paz”. Aquella marcha promovida por diversas organizaciones sindicales, religiosas y defensoras de los derechos civiles tenía como objetivo exigir igualdad de derechos para la comunidad afroamericana. En aquellos años, en muchos estados de Estados Unidos a los negros no se les permitía votar, entrar en muchos locales, acceder a determinados empleos o estudiar en numerosas escuelas y universidades. Aquel día fue determinante para que se sucedieran una serie de acontecimientos que condujeron en 1964 a la aprobación de la Ley de Derechos Civiles y en 1965 a la aprobación de la Ley de Derechos al Voto. 

Pie de foto: Marcha sobre Washington por el trabajo y la libertad. Fuente: Wikipedia

Disturbios de Soweto, Sudáfrica. 1976

El 16 de junio de 1976 unos 15.000 estudiantes negros se congregaron en el barrio de Soweto, en Johannesburgo (Sudáfrica). Su propósito era participar en una manifestación contra el apartheid y en concreto, protestar en contra de una ley que obligaba a los jóvenes a estudiar la mitad de las asignaturas en afrikáans, la lengua de origen germánico hablada por la minoría blanca gobernante. La protesta estaba liderada por Steve Biko, un conocido activista antiapartheid. Pese a ser una manifestación pacífica, las fuerzas policiales reprimieron la marcha con una extremada violencia y centenares de estudiantes fueron brutalmente asesinados. El gobierno sudafricano estableció en 23 el saldo de víctimas, pese a que más tarde se demostró que fueron 566 los estudiantes que fueron asesinados. La masacre de Soweto marcó un antes y un después en la historia de la lucha antiapartheid. Aquel día la crueldad con la que actuó la policía sudafricana quedó en evidencia a los atónitos ojos de la opinión pública mundial.

Pie de foto: El memorial a Hector Pieterson en Soweto. Fuente: Wikipedia

Manifestación de Alexanderplatz, 1989

A finales de los años ochenta, Alemania estaba dividida en dos países: la República Federal Alemana, supervisada por las potencias occidentales y la República Democrática Alemana, controlada por la Unión Soviética. El 4 de noviembre de 1989 un grupo de intelectuales convocó una manifestación en el Berlín oriental, en concreto en la céntrica Plaza de Alexander, más conocida como Alexanderplatz. 

La movilización fue promovida sobre todo por actores y empleados de los teatros y sorprendentemente no sólo no fue prohibida por el gobierno comunista, sino que en ella también participaron algunos políticos miembros del gobierno, como Günter Schabowski y Markus Wolf, Según las distintas fuentes, la cifra de asistentes osciló entre 500.000 y 1.000.000. El lema más repetido durante la manifestación fue “Wir sind das Volk” (Nosotros somos el pueblo), que tras la caída del muro se convirtió en el famoso “Wir sind ein Volk” (Nosotros somos un pueblo). El éxito de la manifestación fue un factor clave para iniciar el proceso de reformas que acabaron con el régimen comunista y culminaron con la reunificación alemana el 3 de junio de 1989. 

Pie de foto: Imagen de Alexanderplatz durante la manifestación. Fuente: Wikipedia